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Yacimiento de los Silos Calcolíticos

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Yacimiento de los Silos Calcolíticos

SILOS CALCOLÍTICOS

La presencia humana de forma estable en el territorio de Alameda se remonta hasta el 2500-2000 a.C., es decir, en el periodo que los investigadores denominan Eneolítico y más concretamente en el subperiodo llamado Calcolítico. En este periodo se da paso a una economía productora que se materializa en el cultivo de la tierra, la cría de animales, las técnicas de producción cerámica, el comercio y, sobre todo, el uso de los metales. Aunque no quiere decir que sea improbable la existencia humana en Alameda anterior al III milenio, sí es verdad que no aparece en los inventarios como una zona de yacimientos arqueológicos relevantes de ninguna de las fases paleolíticas. Los restos encontrados más cercanos a Alameda de este periodo paleolítico hay que buscarlos en las terrazas fluviales de Archidona, Teba, Peñarrubia y Ardales. Del periodo comprendido entre el 100.000 y el 30.000 a. C., en el que convivieron neandertales y cromañones quedan restos en Bobadilla y en Belda(Cuevas de San Marcos).

Sin embargo, excepcionalmente, existen algunos restos de esta época en Alameda que demuestran la existencia humana al menos de una forma deambulante. Son los casos, por ejemplo, de una herramienta de sílex llamada bifaz, hallada entre los arroyos del Tarajal y Buitrón, o también un denticulado hallado en el Cerro Escalante, que puede adscribirse a la cultura Musteriense. Se trata de una pieza de sílex de color blanco-grisáceo de 5,5 cm de anchura, 8,5 cm. de altura y 3 cm. de espesor máximo.

Respecto al Neolítico, se inicia un cambio climático más benigno que permite mejores condiciones de vida y la aparición de especies, tanto de flora como de fauna, que amplian la diversidad de los recursos alimenticios. De este periodo se puede hablar de los restos cercanos en la Camorra de Mollina, en concreto los del Abrigo de los Porqueros, la Cueva de la Higuera, la de las Goteras y la Gran Torca. En el término municipal de Alameda, no son pocas las hachas de piedra pulimentada, innumerables restos líticos y fragmentos de vasijas.

En el año 1983, la Diputación Provincial de Málaga realizó unos trabajos arqueológicos en donde hoy día se encuentra el yacimiento de las Termas Romanas. Además de los hallazgos propios del periodo romano, se encontró también otro yacimiento arqueológico que nada tiene que ver desde el punto de vista cronológico con las termas. Se trata de un conjunto de veintiocho cavidades excavadas artificialmente en la roca, unidas algunas de ellas por ocho canales que las comunican entre si. El yacimiento se encuentra destruido en parte por la superposición de la construcción romana. En una de ellas se encontró gran cantidad de cerámica(platos, ollas y cuencos), sin decoración alguna, así como huesos humanos y escaso material lítico(puntas de flecha, láminas y raspadores). El yacimiento se ubica en una suave pendiente que desciende hacia el Norte, sin que en sus cercanías se halle refugio natural alguno. Por ello se ha de pensar que esta comunidad construyó un poblado en algún lugar cercano, que resultaría muy difícil de localizar en caso de hallarse bajo el emplazamiento urbano, con disposición de abundante agua y que debió ser el precursor del futuro núcleo urbano. Se barajan hipótesis de que este poblado podría haber estado situado en la cima del Cerro del Castillejo, zona arqueológicamente muy potente en la que las prospecciones arrojan materiales datables no sólo de esta época, sino también posteriores (ibéricas y romanas). La interpretación del yacimiento, no obstante, es compleja. Si en un principio García Léon lo identificó con una necrópolis en función de los restos humanos hallados en él, en estudios posteriores rectifica y no sostiene tal hipótesis. Es más, se ponen en tela de juicio las conclusiones que sobre la denominada Cultura de los Silos se habían tenido por ciertas hasta ahora en base a que no queda claro que la ocupación del yacimiento fuese permanente, sino que se alternase con los hábitats en abrigos y cuevas naturales; por otra parte tampoco queda clara la exclusividad de los usos de las cavidades, ni como silos ni como necrópolis, dada la diversidad de materiales halladas en ellas. Por fortuna, el yacimiento aún no ha dado su última palabra, ya que permanecen sin excavar doce cavidades y cuatro canales. Futuros trabajos conducirán a unas u otras conclusiones.

Para finalizar, no nos podemos dejar atrás los hallazgos encontrados en otras localizaciones dentro del término municipal de Alameda. Así, dos preciosos vasos cerámicos de este periodo aparecieron en el Cerro del Castillejo; algunas hachas de piedra pulimentadas y un mortero, en la carretera de Corcoya, a unos dos kilómetros de la salida de Alameda; varios fragmentos de cerámica ática, también en el Cerro del Castillejo. Ya de época ibérica se han hallado monedas tales como ases de Malaka, un dupondio de Acci, un semis de Cástulo y algunas monedas romanas republicanas.